Longines rinde homenaje a las mujeres pioneras del pasado, presente y futuro
Durante casi un siglo, el lazo entre Longines y las mujeres pioneras ha hecho gala de una elegancia real que transciende en el tiempo. En este Día Internacional de la Mujer, la marca recuerda a las impresionantes aviadoras que dieron forma a su legado: desde las valientes pilotos de principios del s. XX que confiaron en los instrumentos de precisión Longines durante sus vuelos de récord hasta las aventureras actuales que saben superar los límites y siguen perpetuando ese espíritu.
1. AMELIA EARHART
Cuando Earhart emprendió sus históricas travesías sobre el Atlántico en 1928 y 1932, llevaba consigo un cronógrafo Longines de calibre 13.33Z. No era un accesorio ni un simple complemento: era una herramienta esencial.
Earhart fue protagonista de algunos de los grandes hitos de la aviación temprana. En 1922 alcanzó el récord femenino de altitud con 4.267 metros, y en 1928 se convirtió en la primera mujer en cruzar el Atlántico en avión. Su mayor logro llegó en 1932, cuando completó el primer vuelo transatlántico en solitario sin escalas realizado por una mujer, un trayecto de casi 15 horas bajo condiciones extremas.
Su legado sigue resumido en una idea sencilla y poderosa: las mujeres deben atreverse a intentar lo imposible.
2. Amy Johnson
Amy Johnson fue una de las grandes pioneras de la aviación británica. En 1930 se convirtió en la primera mujer en volar en solitario de Inglaterra a Australia, recorriendo 17.700 kilómetros en 19 días, una hazaña que la convirtió en un símbolo del espíritu aventurero de su tiempo y le valió el reconocimiento del Imperio Británico. Durante sus vuelos utilizó un reloj de piloto Longines como instrumento de navegación. A lo largo de su carrera continuó batiendo récords y, durante la Segunda Guerra Mundial, trabajó como piloto en el Auxiliary Air Transport, trasladando aeronaves por el Reino Unido hasta su fallecimiento en 1941.
4.JACQUELINE COCHRAN
Jackie Cochran fue una de las aviadoras más influyentes del siglo XX y una auténtica pionera en la aviación. En 1937 batió el récord femenino de velocidad entre Nueva York y Miami, completando el vuelo en 4 horas, 12 minutos y 27,2 segundos con un Longines Weems Second-Setting, un reloj diseñado para sincronizar con precisión las señales horarias de radio y facilitar la navegación. Tras obtener su licencia en 1932, ganó la carrera aérea Bendix en 1938, dirigió durante la Segunda Guerra Mundial el programa WASP, que formó a más de mil mujeres piloto, y en 1953 se convirtió en la primera mujer en romper la barrera del sonido, acumulando más de 70 récords mundiales a lo largo de su carrera.
El espíritu pionero sigue vivo en cada mujer que se niega a aceptar los límites, en cada logro que parecía imposible en su momento hasta que alguien se atrevió y en cada reloj Longines testigo de esos momentos tan extraordinarios.