4/02/2026
¿Por qué nos gusta regalar joyas? San Valentín como momento perfecto para hacerlo
Desde siempre, el ser humano ha sentido fascinación por aquello que permanece. Frente a lo efímero, buscamos símbolos que sobrevivan al paso del tiempo, capaces de conservar emociones, promesas y recuerdos cuando los momentos ya han pasado.
Quizá por eso regalamos joyas. Por que una joya no se consume ni se olvida: se guarda, se hereda, y acompaña momentos especiales de nuestras vidas. Creemos que tiene esa capacidad de ser parte de quien la lleva y actuar como testigo silencioso de su historia.
En un mundo que cambia de forma tan apresurada y constante, regalar algo que dura para siempre es, en el fondo, una forma de decir: esto que sentimos merece permanecer. Y entre todas las fechas dedicadas a celebrar los vínculos, San Valentín se convierte en el momento perfecto para expresar un compromiso hacia el futuro.
Nuestra selección reúne joyas en oro y diamantes, que durarán eternamente, y reflejan las muchas maneras que existen de decir TE QUIERO a través de símbolos reinterpretados e iconos de amor más tradicionales.
1. UN SÍMBOLO POCO CONVENCIONAL
Algunas joyas hablan de amor desde un lenguaje más sutil, lejos de los símbolos tradicionales, diseños como Jeux de Liens de Chaumet, Menottes de Dihn Van, Love in Verona de Roberto Coin o las pulseras de hilo rojo de RedLine reinterpretan la unión y el vínculo con nuevos e icónicos simbolos:
Jeux de Liens representa el cruce de caminos y los destinos que se unen a través de su motivo cruzado. Menottes, inspirada en unas esposas, simboliza la unión voluntaria entre dos personas: dos partes independientes que solo adquieren sentido cuando se unen. El hilo rojo evoca la conexión invisible entre personas destinadas a encontrarse. Y Love in Verona representa la ciudad de Romeo y Julieta y su arquitectura, utilizando motivos circulares y formas repetidas que evocan un amor eterno y continuo.
2. corazones reinventados
El corazón sigue siendo el símbolo universal del amor, pero algunas colecciones lo reinterpretan con una estética contemporánea y elegante. Diseños como Pretty Woman o las creaciones de Dinh Van transforman este icono en piezas sofisticadas y actuales, alejadas de lo previsible. Un gesto romántico, pero con personalidad y estilo propio.
3. Algo eterno
Un diamante solitario es quizá la expresión más pura de permanencia. Este collar de diamante talla marquise, con su silueta alargada y luminosa, captura la luz de una forma única y atraviesa el tiempo sin perder su significado.
4. Algo vintage
Una joya vintage tiene una condición que la diferencia del resto de joyas: no hay otra igual. Nuestra propuesta es este anillo de los años 50 que se compone de diamantes y un imponente zafiro. Una piedra históricamente asociada a la sabiduría, la lealtad y la sinceridad.
5. Relojes que son joyas
Modelos icónicos como el Tank Louise Mini de Cartier o el Première de Chanel trascienden su función y son a día de hoy verdaderas joyas. Diseños atemporales que se llevan como un accesorio más, capaces de acompañar desde un look cotidiano hasta una ocasión especial, y que se reinterpretan generación tras generación como lo hacen los vinculos duraderos.